CAMBIAR DE AIRES, CAMBIAR DE CASA

casa de vacaciones

Empieza el 2017. Empezamos el año y con él una lista de deseos y propósitos para comenzar el año con buen pie: perder peso, hacer más ejercicio, cambiar de aires… Si bien muchos de estos deseos se queden olvidados en un cajón, cambiar de ambiente y de residencia podría ayudarnos a empezar esta lista de propósitos con buen pie.

Cambiar de casa, cambiar de aires

Cambiar de casa es empezar una nueva vida. Adquirir una vivienda, ya sea comprándola o alquilándola, es la decisión económica más importante de nuestras vidas. El 2016 ha confirmado la recuperación del mercado de la vivienda y el 2017 sigue la misma estela. El aumento de las casas alquiladas es un claro síntoma de ello.

La pregunta clave a la hora de adquirir una casa es ¿mejor comprar o alquilar? ¿Qué ventajas e inconvenientes hay?

Comprar o alquilar ¿qué es mejor?

El principal factor para comprar una casa es el precio: Desde el boom de la burbuja inmobiliaria el precio de la vivienda ha bajado casi un 35 %. La venta de vivienda usada es la gran beneficiada gracias a la escasez de nuevas viviendas. Pero aparte del precio, hay otros factores a tener en cuenta:

  • La hipoteca: saber qué tipo de hipoteca es, de tipo fijo o variable (es decir, si pagas lo mismo todos los meses o no) y el plazo de la hipoteca.
  • El Euribor: saber los intereses a la hora de pedir un préstamo al banco nos indicará cuánto debemos pagar por el préstamo o, si, por el contrario, si está en valores negativos cuánta deuda deberían quitarnos.
  • Las condiciones de la hipoteca
  • Las cláusulas: La existencia de cláusulas suelo incrementa el importe final de la vivienda ya que limita la bajada de las cuotas. La última sentencia obliga a los bancos a informar a los compradores de su existencia para evitar sorpresas desagradables.

Comprar una casa es una buena inversión: incentiva el ahorro y al cabo de unos años tendrá un inmueble que vale dinero. Sin embargo, toda inversión supone una serie de gastos: Seguros de hogar, impuestos, mantenimiento y gastos de comunidad.

Por el contrario, alquilar una casa te libra de esos gastos y los sustituye por una cantidad mensual que debe abonar al propietario; creando una relación simbiótica: para el inquilino es una forma de encontrar una vivienda a un cómodo precio sin demasiadas ataduras y para el propietario es una forma de tener unos ingresos fijos.

Sea como fuere, comenzar un año nuevo es comenzar una vida nueva, con sus propósitos y buenas intenciones: Los cambios siempre resultan una oportunidad para cerrar ciclos y abrir otros.

Cambiar de casa, construir un hogar

Compremos o alquilemos una casa, lo principal es convertirlo en un hogar donde nos sintamos cómodos y podamos vivir. Conseguir estar a gusto, desarrollarnos como persona e imprimir los detalles de nuestra personalidad en una casa la transforma en un hogar: convertirla en lugar cómodo y acogedor para familiares y amigos, creando un espacio en el que consigamos un ambiente relajante para poder descansar y desarrollarnos.